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La crisis de los extraños

Tu bebé, que antes se iba con cualquiera, ahora rechaza a los desconocidos. Para ayudarle, fomenta su socialización, pero sin forzar.

Esther García Schmah. Psicóloga y pedagoga
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La crisis de los extraños

Hasta hace poco tu hijo se dejaba coger y acunar por cualquiera, pero ahora, justo en plena reunión familiar, el niño llora cuando se acerca un extraño y no quiere estar con nadie que no sea mamá o papá. Es algo muy normal. En torno a los 8 meses (aunque puede suceder en los primeros 2 años) muchos bebés experimentan esta reacción, lo que se denomina la “crisis de los extraños”. Es una fase normal del desarrollo emocional de los niños que puede durar semanas o varios meses.

Descubrir el mundo

Desde el momento del nacimiento, el bebé aprende a reconocer la piel y el olor de sus padres. Sin embargo, hasta los 6 meses no diferencia los rostros familiares de los extraños ni distingue su propia persona del resto del mundo. Entonces sus ganas de explorar y de conocer cosas nuevas aumentan, pero al mismo tiempo se siente más indefenso y vulnerable. Por esta razón busca la protección de aquellos que le cuidan habitualmente y rechaza a las personas que desconoce. Sus reacciones de miedo pueden tener diferentes grados, desde aferrarse a su mamá hasta llorar desconsoladamente, pero todas ellas son absolutamente normales.

No obstante, su carácter y sus experiencias influyen en la manera de vivir esta etapa. Los bebés que desde muy pequeños han tenido relaciones con personas ajenas a su círculo familiar, o que han ido a la guardería o se han quedado al cuidado de una niñera o de los abuelos, apenas sufren esta crisis.

Socializar sin forzar

Tu comprensión y cariño serán esenciales para que tu pequeño supere antes esta fase. Fomenta su socialización sin forzar su relación con los demás. Ten en cuenta estos consejos:

  • No le obligues a estar en brazos de alguien que rechaza, ya que esto aumentará su desconfianza. Sólo si tu hijo se muestra dispuesto, deja que lo cojan y jueguen con él.
  • Permanece a su lado cuando juegue con familiares o amigos con los que no tiene mucha confianza. Distánciate del juego poco a poco, hasta que ellos se relacionen solos con normalidad.
  • Déjale a cargo de sus abuelos o de sus tíos de vez en cuando, para que se acostumbre a estar con otras personas y estreche lazos con su familia.
  • Aconseja a tus familiares y amigos sobre la forma de acercarse a tu hijo. Si lo hacen bruscamente, es probable que el bebé se asuste. Pero si el adulto deja que el niño lleve el control, acercándose a él con sonrisas pero sin contacto físico, se ganará su confianza.
  • Sácale con frecuencia al parque, a hacer la compra… para que se acostumbre a ver rostros nuevos.
  • Si vas a dejarle con una niñera, hazlo progresivamente. Permanece en casa los primeros días para que tu bebé aprenda a confiar en esa persona desconocida que le va a cuidar.
  • No muestres angustia cada vez que tu pequeño está con alguien que no eres tú. Evita, al menos delante de tu hijo, hacerle comentarios como “ten cuidado” o “no hagas eso”. Tu bebé capta tus sentimientos y si te nota preocupada, aumentará su inseguridad.

Con estas estrategias ayudarás a tu hijo a adquirir autonomía y seguridad y vuestros lazos afectivos serán más fuertes

No es momento para empezar la guardería

Si estás pensando en llevarlo por primera vez a la guardería y has notado que está pasando esta crisis, espera unas semanas hasta que la haya superado. Así le resultará más fácil relacionarse con los otros niños y con sus cuidadores.

Pero si tus circunstancias laborales o personales no te permiten retrasar su ingreso, no te angusties ni te sientas culpable. Sólo debes tener presente que a tu hijo le costará un poquito más adaptarse y estará más llorón que de costumbre.

¡Qué interesante!

La crisis de los extraños suele coincidir en el tiempo con la angustia por la separación. El bebé se pone nervioso cada vez que sus padres, y especialmente su madre, desaparecen de su vista.

Esto le sucede porque aún no es consciente de que esa pérdida no es permanente. Con el paso de los meses y a través de las rutinas y los reencuentros, aprende que aunque sus padres se vayan, siempre volverán y no le han abandonado.

Keywords: bebé, crisis y extraños | Categoría: Psicología
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